Los estudiantes necesitan escuchar el discurso con claridad desde cualquier punto del aula. El ruido de fondo, la reverberación prolongada y el ruido que penetra desde los pasillos o de los sistemas del edificio pueden dificultar esa tarea, especialmente cuando el docente habla a cierta distancia.
Identifique el problema
Observar el aula durante el uso normal. Observe si la perturbación proviene de la ventilación, del tráfico exterior, de las habitaciones contiguas, del desplazamiento de muebles o de la actividad estudiantil. Escuchar desde varios asientos y grabar cuando el habla se vuelve difícil de seguir. Un profesional cualificado en acústica puede medir el ruido de fondo, la reverberación y el aislamiento acústico cuando se requiere una evaluación formal.
Ajuste el tratamiento a la causa
Los techos y los tratamientos de paredes absorbentes pueden reducir el exceso de sonido reflejado. Las mejoras en puertas y mamparas pueden ser de ayuda cuando el ruido procede de un espacio contiguo. El ruido mecánico requiere atención en el equipo o en el sistema de distribución de aire. Los acabados suaves por sí solos no lograrán corregir los espacios vacíos, las rutas de flanqueo ni una unidad de ventilación ruidosa.
Proteger las actividades de enseñanza y apoyo
La disposición y las prácticas de operación también son importantes. Mantenga el equipo ruidoso alejado de las áreas de instrucción, utilice protectores antirruido en los muebles móviles, cierre las puertas cuando sea conveniente y disponga espacios separados para el trabajo en pequeños grupos o para realizar llamadas. Las cabinas cerradas podrán acoger determinadas actividades administrativas o de apoyo, previa evaluación de la accesibilidad, la supervisión, la ventilación, la protección contra incendios y las vías de evacuación; no sustituyen a una evaluación acústica de toda el aula.
Verifique el resultado
Tras realizar los cambios, repita las observaciones en condiciones comparables y pregunte a los docentes y a los estudiantes si el discurso resulta más fácil de seguir. Para los proyectos medidos, compare los resultados posteriores a la ejecución con el pliego de condiciones del proyecto y con la norma local aplicable.
